Beninés de nacimiento pero del continente Africano de sentimiento nació un 23 de julio de 1976 al norte de Benín, en un pequeño pueblo llamado Djougou.

Creció con la ilusión de poder desarrollarse como ser humano, personal y profesionalmente, en un país, en un continente en el que las oportunidades no existen, todo se mide con esfuerzo y tenacidad.

Amante del África occidental, espíritu aventurero, inquietud insaciable decide recorrer todos los países del occidente Africano descubriendo un gran tesoro al alcance de unos pocos. Con la inquietud insaciable por el aprendizaje, conoce la historia, las costumbres y la gastronomía, sus paraísos y patrimonios. Confesando la necesidad de mostrar ese tesoro que halla en sus viajes enseñando su tierra, que es tierra de la humanidad, emprende el proyecto que le realizará como persona, convertirse en guía turístico profesional.

Tras finalizar sus estudios superiores realizó el servicio militar obligatorio en Benín desarrollando su capacidad docente enseñando idiomas a los soldados, convirtiéndose así, en el profesor adjunto de idiomas durante su servicio militar.

La universidad modificó su concepción descubriendo su gran virtud, la facilidad para aprender idiomas, una capacidad poliglota que le empuja a aprender diferentes lenguas como Inglés, Español, Árabe, Mina y Hausa (usado en regiones de Togo y Ghana) aparte de sus idiomas nativos Francés, Yoruba o Fön (usado en regiones de Benín y Nigeria).

Tras acabar el instituto decide continuar sus estudios superiores en la única universidad del país, situada en el capital, Cotonou. Es aquí donde su gran capacidad de superación demuestra estar dispuesta a luchar por conseguir una vida mejor trabajando en comercios ambulantes y estudiando el Grado de Derecho en la Université d´Abomey-Calavi de Benín (UAC).

De familia humilde, sus padres trabajaron muy duro en el sector agrícola de la comarca para poder darle una educación primaria y secundaria en su pueblo natal, en las escuelas promovidas por ONGs internacionales.

Oumar es un apasionado de su trabajo, capaz de emocionarse con la emoción ajena de los viajeros, de convertirse en uno más que uno, de cuidarte y guiarte, de explicarte el presente transportándote al origen, el origen de todos, de contaminar el ambiente con su bondad infinita, de integrarse en tu historia y aventura. Posee esa intuición innata para saber lo que deseas en cada momento, para hacerte sentir bien, a gusto a su lado, complaciendo tus necesidades con la responsabilidad de todo un profesional.

Eterno enamorado de su mujer y sus dos hijas confiesa que le cuesta separarse de ellas en cada viaje, aunque después de la partida, obtiene esa recompensa emocional en la mirada de felicidad de los viajeros frente a la Mamá África.

Oumar Farouk